miércoles, 28 de marzo de 2012

El páramo de cristal



Como un cuerpo errante
entre las arenas del desierto
de amigos y hogar; lejos, muy lejos

Como un rayo de sol 
congelado en pleno invierno
atrapado y retenido en un fragmento de hielo

¿Cuanto tardará el hambre
en consumir tu cuerpo?
¿cuanto la sed en parar tu movimiento?

Como una mirada sincera
allá donde no ve nadie
como una verba perdida
o un nombre sin significante

Como los ojos de un ciego
apuntando a un punto distante
desenfocados infinitos y chocantes

¿Cuanto tardará el hambre 
en matar tu cuerpo?
¿cuanto soportarás la sed y la falta de alimento?

como observador impotente
de esta situación dolorosa
observo como la hormiga 
que fue traída entre las rosas
deambula sin sentido
en su propio laberinto

llana y transparente,
invisible marca el cerco
una mesa para gentes,
sobre la cual un florero
¿dónde estan tus parientes
pequeño extranjero?

aqui solo hallarás muerte,
maldito sea el jardinero
que inconscientemente
te forzó a hacer de este tu lecho:
la consulta de un médico
que salvando vidas ajenas
sin saberlo por adornos,
condenó la de una obrera.

¿Cuanto tardará el hambre
en dar muerte a tu cuerpo?
¿cuanto yo en olvidarte
si no escribiera tus lamentos?

martes, 14 de febrero de 2012

Siento

Un poema para el día de San Valentín. Para ti, pequeña:


Una brisa de aire fresco
en un día caluroso,
la calidez de un hogar,
en la fría noche de invierno,
tu sonrisa: un fugaz soplo
de felicidad, amor ¿Qué siento?

Siento la cierta esperanza
una única estrella en la noche
iluminando mis caminos.
Luz que alumbras desde mi cielo
en tus ojos no quiero ver lágrimas,
no quiero verte llorar, amor ¿Que siento?

Siento que si antes de ti
mecía mis penas en sueños,
de vivir y despertar cada día
eres tu ahora el motivo primero.
Los días parecen mas hermosos,
gracias por hacerlos brillar, amor ¿Que siento?

Siento tenerte a veces tan lejos.
siento siempre que en tu compañía,
como polvo de diamante
escurriendo entre mis dedos,
el tiempo pasa así: precioso y deprisa.

Quiero disfrutar contigo eses momentos,
darte esperanza, cariño y mi tiempo.
Por encima de demonios y de dioses,
mas allá de cielos e infiernos
déjame darte este regalo:
Mi corazón, lo más valioso que tengo.

Déjame ser tu brisa en verano,
acurrucarme a tu lado en invierno,
compartir gestos y caricias,
regalarte mis besos mas tiernos.
Déjame en un largo abrazo
fundirme contigo, amor que siento.

Déjame decirte, pequeña,
con toda mi pasión y mi afecto,
simple y sincero en un último verso:
Déjame decirte que te quiero.